domingo, 29 de julio de 2012

10 puntos para afrontar con garantías una rueda de prensa

En las ruedas de prensa (RP), los periodistas –en principio acuden a oír lo que nosotros queramos decirles, pero eso no quiere decir que extiendan un cheque en blanco... Si pretendes que te den un espacio en sus medios de comunicación te lo tienes que ganar. Aquí tienes diez puntos para conseguirlo.

1. Tener muy claro lo que se va a decir.
Lleva apuntadas dos o tres ideas-clave. Bastarán 10 minutos para exponerlas (se agradece la brevedad y la concisión). Si se intenta abarcar o precisar excesivamente puede ocurrir que confundamos a los periodistas y tomen la parte por el todo (si nos centramos en detalles), o que les aburramos (si se intenta abarcar demasiado).

2. Frases redondas, rotundas, llenas de contenido.
Es lo principal. Los periodistas resumirán nuestra intervención en dos o tres párrafos. Para ello, necesitan frases rotundas, no contextualizaciones, ni precisiones, ni anécdotas. Si hay radios, pensar en que necesitan sólo una frase de 20 segundos. Decir claramente “la” frase que queremos que se destaque en los medios de comunicación.

3. Piensa que estás explicando algo a tu vecino.
Aunque los periodistas estén especializados luego tienen que escribir para el lector llano. Es preferible que seas tú quien simplifique el lenguaje –sin perder mucha precisión, a que lo hagan ellos.

Foto: maxitell
4. Si se tienen datos, ofrécelos.
A los periodistas, los datos les gustan los porcentajes más porque así tienen elementos objetivos para contrastar y contextualizar; pero dalos sin abrumar. Si el tema de la RP tiene relación con alguna cuestión de actualidad, se puede mencionar.

5. Duración total: 30 minutos; Duración personal: 30 min./nº ponentes.
Las RP deben durar en torno a los 30 minutos. Si los periodistas disponen de más tiempo, ya lo invertirán en el turno de preguntas. Para conocer cuánto debe durar cada intervención, dividir el número de ponentes entre 30 minutos y ajustarse al tiempo obtenido. Evidentemente, si hay un ponente principal, es bueno dejarle más tiempo que al resto.

Asegurarse de que todos los ponentes están de acuerdo en que deben ser breves. No más de 8-10 minutos por ponente. Intervenciones equilibradas y complementarias entre sí para que cada uno aporte al conjunto. Si es necesario, se puede poner alguien al fondo de la sala y avisar si uno de los ponentes se alarga.

Revisar con los ponentes las ideas de su intervención para advertirles que su registro de lenguaje no puede ser el mismo que el que usan ante otros públicos especializados o expertos.

Que los ponentes no lean un texto que los periodistas ya tienen. No hay cosa más aburrida, aunque a los de las radios les venga bien.

Si hay igualdad de importancia entre los ponentes, que hable primero el más interesante. Para que si se van los periodistas pronto, se vayan con material bueno.

6. No criticar a la prensa, ni adularla.

En las ruedas de prensa hay que facilitar el trabajo a los periodistas.
7. Todo es publicable, mientras no se diga lo contrario.
Cuando la RP ha avanzado y estamos más tranquilos, podemos sincerarnos con los periodistas, y es peligroso. Si queremos contar algo en “off the record” no publicable, advertirlo de forma explícita.

8. Las preguntas que nos hagan son nuevas oportunidades.
Nos permiten volver sobre nuestras dos o tres ideas clave. Si van malintencionadas, reconducirlas; si no la entendemos, decirlo con sencillez.

9. Mostrar un tono amable.
Si es posible, sonreír. Un modo de ganarse a los periodistas es llegar cinco minutos antes a la RP y charlar con ellos. Mostrar total disponibilidad.

10. No mirar directamente a las cámaras (fotográficas y de televisión).
Ante las televisiones, mejor no vestir prendas con rayas o cuadros. Si se lleva gafas, procurar que estén en su sitio, no caídas. No esconder las manos bajo la mesa.